
Alaejos
a la antigua usanza
Obra
recopilada por Armando Caballero Morante.
Prólogo de Don César Otero Villoria.
El lenguaje es el principal vehículo de comunicación entre los
seres humanos. Y el lenguaje es, también, un verdaero símbolo de una colectividad
y un crisol de la sabiduría en su más amplio sentido.
Los sociólogos suelen llamar "lenguaje natural" el que se utiliza para relacionarse,
de forma natural también. Las diferencias naturales y culturales entre los pueblos
provocan que, siendo uno el género humano, sean plurales las lenguas que en
el mundo existen.
Cada lengua, cuando llega a la categoría de idioma, es objeto de protección
y de salvaguarda a través de instituciones creadas al efecto. Así en España
existe la Real Academia de la Lengua, que "fija, limía y da esplendor" al castellano,
el más universal de los idiomas españoles, quizá el único de ellos que ha sobrepasado
las iniciales fronteras de su colectividad de origén.
Por otro lado, con la invasión de las técnicas modernas de comunicación y de
información, como el propio lenguaje informático se va produciendo la coexistencia
de lengiajes diferentes, que no se excluyen, sino que se completan.
Cuando el lenguaje está más próximo a la colectividad de su origen, más auténtico
y no ha sido "descafeinado" por homologaciones superiores, que salvan el idioma
de "contaminaciones" de otros lenguajes, pero que pueden ahogar el lenguaje
de pequeñas colectividades, que ni siquiera son dialectos. Cada grupo humano
tiene sus peculiaridades lingüisticas y Alaejos también. De ahí el hran valor
que tienen trabajos como el de Armando Caballero, que ayudan a salvar, evitando
su pérdida por el desuso y por el olvido, las peculiaridades del lenguaje local,
con una meritoria labor de espigueo y "poniendo en bástiga" los vocablos peculiares
de una cultura local.
Sirvan estas líneas como prólogo encomendado por el autor y también de gratitud,
en la parte que me toca, por la defensa hecha de peculiaridades culturales.