Sus
actos y procesiones revisten una gran solemnidad, siguiendo una tradición
ininterrumpida desde el siglo XVI. Las primeras cofradías penitenciales fueron
fundadas por los gremios artesanos en el siglo XVI, momento de mayor esplendor
de la ciudad. Tres eran entonces estas cofradías: La Soledad, la Vera Cruz
y La Pasión. Sus ordenanzas obligaban a los cofrades a hacer una procesión
solemne y a llevar en ella túnica e insignias de la cofradía, a disciplinarse
en la procesión, a portar los pasos y a los cofrades de luz a ir con hachas
alumbrando.
Los actos previos a las procesiones dan comienzo el sábado anterior al Domingo de Ramos. A primeras horas de la tarde, por sus calles,
al toque del Pardal y redoble de tapetanes se llama a la población a que acuda
al pregón de la Semana Santa. Los tapetanes y el Pardal son elementos singulares,
que posee un lenguaje propio, evocador de las tradiciones. Mientras que los
tapetanes ponen la nota grave a las procesiones con el monótono golpear de los
palillos sobre los tambores, el Pardal es un cofrade que hace sonar la trompeta
con toques sueltos y agudos. Su toque anuncia el paso de la procesión, la salida
de cada paso y convoca a las cofradías para el desfile de los gremios.
Hoy los 2.000 hermanos o cofrades se reparten en dieciséis
cofradías o gremios, que reciben el nombre del paso que portan. Sus procesiones
principales se celebran el Jueves y el Viernes Santo. Son La Procesión del Mandato
y la Procesión de la Sagrada Pasión.
JUEVES SANTO.-
A primera hora de la tarde, y al toque del Pardal, se inicia el desfile de los
gremios, encaminándose todos a la iglesia de Santiago, donde a media tarde se
celebra La Cena del Señor. Acto seguido, sale de la misma iglesia la impresionante
procesión del Mandato, con los pasos "La Oración del Huerto", "La Flagelación",
"Jesús atado a la columna", "Ecce Homo", "Jesús Nazareno de Santiago", "La Santa
Verónica", "Jesús Nazareno de Santa Cruz", "La Desnudez", "Santo Cristo de la
Pasión" y "La Dolorosa". Todos ellos con sus correspondientes cofradías titulares
vistiendo túnica de terciopelo morado o paño castellano negro.
VIERNES SANTO.-
A última hora de la tarde la gente se agolpa en la plaza de Sta. María para
ver sacar los pasos grandes, que se guardan en la capilla de la antigua cofradía
de La Soledad de Nuestra Señora y Quinta Angustia. Con la sola ayuda de sus
brazos, los cofrades sacan "La Crucifixión" y "El Descendimiento", popularmente
conocidos como "El Longinos", y "La Escalera", sujetándolos a pulso, a poca
distancia del suelo, a fin de que la parte superior de las figuras no toque
la parte superior de la puerta, para, una vez fuera, y de un golpe espectacular,
subir los pasos a hombros.
La procesión esta formada por los pasos de "La Crucifixión",
"Santo Cristo de los Afligidos", "Santo Cristo de la Paz", "El Descendimiento",
"La Piedad", "El Santo Sepulcro" y "La Soledad".
Es sobrecogedor asistir a las procesiones bajo los soportales de
la Rúa Mayor. Los cofrades bailan los pasos con un suave balanceo, y las gentes,
asomadas a los balcones, extienden sus manos para tocar los maderos de las cruces.
Finaliza la procesión de Viernes Santo en la plaza de Sta.
María donde, una vez reunidos los pasos, hace entrada en la plaza el paso de
La Soledad, bailado por los hermanos cofrades, hasta situarse en la puerta de
Sta. María presidiendo el rezo de La Salve. Este es uno de los momentos mas
emocionantes y bellos de la procesión. Posteriormente el resto de pasos saludarán
a La Soledad dando lugar a la entrada de los mismos en la iglesia finalizando
así la procesión.
Las PROCESIONES
Pulse en las miniaturas para verlas ampliadas.